El Vivaldi de Limache es uno de esos lugares que extienden esa inseguridad freudiana tan típica de la V región que se manifiesta en unos sánguches de dimensiones épicas, quizá para compensar no queremos saber qué. La gracia del Vivaldi es que es muy bueno.
La última visita al Vivaldi fue específicamente a sacarnos el antojo de Barros Luco, acumulado por más de un año de viaje fuera de Chile.Pedimos un Barros Luco gigante para dos personas. El maestro nos ofreció cortarlo en 4 o en 6 trozos. Seis es una buena idea.
Quizá un problema de los sánguches gigantes es que la altura del relleno sufre por la elevada superficie a cubrir. Una cosa que nos gustó del Vivaldi (además de los sánguches) es que la descripción es explícita: 250 grs. de carne y 200 grs. de queso. No llevamos balanza, pero no vemos por qué desconfiar. Un experimento que haremos con más hambre es el de comparar el gigante con el estándar.
Este gigante fue hecho con cariño por el maestro, queso bien trabajado, carne bien cocida, pan de vuelta y vuelta y vuelta en la plancha. Excelente. Sumado a eso el antojo acumulado y la simpatía de quienes atienden, hace que el Vivaldi sea uno de los locales de sánguches que nos gustan.
Vivaldi: Excelencia en el Sabor
Urmeneta 164
Limache
(56) – (33) – 374527
